3 diciembre, 2022

MICHAEL ENDE

Por la recuperación de las flores horarias

El escritor Michael Ende nació el 12 de noviembre de 1929, en Alemania y falleció el 28 de agosto de 1985. Su obra fue traducida a más de cuarenta idiomas, e inspiró la realización de películas, obras de teatro y óperas.

Fue un visionario que se valió de la fantasía para crear alternativas frente al aburrimiento mortal y la destrucción de la vida interior. Afirmaba: “Cuando nos fijamos un objetivo, el mejor medio para alcanzarlo es tomar siempre el camino opuesto. No soy yo quien ha inventado ese método. Para llegar al paraíso, Dante, en su Divina comedia, comienza pasando por el infierno. Para encontrar la realidad hay que hacer lo mismo: darle la espalda y pasar por lo fantástico”.

Ende es considerado el mayor representante de lo que se llamó “nuevo romanticismo”, un colectivo de escritores germanos surgido en los años setenta del siglo XX. Ese colectivo se propuso la recuperación de los valores culturales del Humanismo. Por ello, Ende planteará en sus obras la reivindicación del arte y la cultura universales, para ello se valdrá de elementos metafísicos, así como del legado del movimiento surrealista.

Sus dos novelas más destacadas son “Momo” y “La historia interminable”. Al mundo moderno exacerbado por el consumo, el individualismo y la intolerancia lo diagnosticó con “’la enfermedad de la postración”.

Ende plantea como alternativa la fantasía, para que desde ella, el lector retorne a la realidad, transformado. Momo es una niña huérfana. que un día apareció en una ciudad muy antigua. Nada se sabe de ella. Su mejor cualidad es escuchar a los demás. Aparece como una sabia filósofa. La gente se acerca a ella para hablarle, y mientras le hablan se descubren a sí mismos. La estrategia de Momo es el diálogo socrático que propicia entre quienes la rodean, los hace pensar y cuestionarse, con preguntas simples del estilo para qué, por qué, para quién. Los diálogos versarán sobre los deseos humanos, la inmortalidad, la amistad, el amor, la invisibilidad, la soledad.

Los antagonistas de Momo y sus amigos serán los hombres grises, misteriosos personajes que quieren convencer a la población para que ahorren tiempo en su banco. Trabajo y productividad serán las banderas que estos personajes enarbolen. Dedicar tiempo a la convivencia, al juego y a los vínculos con los demás serán considerado un tiempo mal gastado y banal. Dice el texto: “”Pero el tiempo es vida, y la vida reside en el corazón.

Y cuanto más ahorraba de esto la gente, menos tenía”. El don de la protagonista de saber escuchar, el la principal herramienta que le permitirá descubrir las verdaderas intenciones de los hombres grises. Precisamente porque cuando se escucha, se observa; al interlocutor que no solo comunica con la palabra sino con sus gestos, miradas y todo su cuerpo.

Productividad y felicidad no van de la mano. Surgen temas como la competitividad malsana, la idea de estar perdiendo el tiempo, la incomunicación, la dificultad para conectar los unos con los otros, los vínculos rutinarios que terminan convirtiendo a todos en seres grises.
En la novela, los adultos, padres hacen suyo el deseo de ahorrar tiempo y eso provoca que descuiden a sus hijos. Los niños se aíslan y se refugian en el anfiteatro donde vive Momo. Para salir del tedio Momo les propondrá realizar juegos imaginarios. En la fantasía logran transformar la realidad que viven. La alternativa a una sociedad que se enferma por falta de tiempo es la capacidad de escuchar al otro, de recibirlo, de jugar con él. Por ello, Momo en la novela es un personaje complejo, es niña y es figura adulta a la vez. Pues suple la figura del adulto padre, madre , educador que los orienta en los juegos, permitiéndoles que su creatividad se desarrolle. Está junto a ellos para que, sintiéndose acompañados, puedan ser ellos mismos en plenitud.

En la obra de Ende el tiempo, categoría abstracta, es considerado un objeto concreto. Hablará de “”las flores horarias”, un tiempo propio y personal. Esas flores horarias ocupaban un espacio en el corazón de cada hombre y fueron guardadas por los hombres grises en una bóveda secreta.

Los personajes de Michael Ende tienen el poder de la imaginación que les permite inventar historias, trascender el instante, lo dado, lo determinado, lo limitado. Estas historias permiten que el lector desarrolle sensibilidad, inteligencia e imaginación, a fin de recuperar sus flores horarias.

 

Dinorah López Soler