11 agosto, 2022

DE FACTO

Tras archivo de causa, Olivera destacó “evidencia contundente” de espionaje en democracia

Tras archivo de causa, Olivera destacó “evidencia contundente” de espionaje en democracia
El Fiscal Enrique Rodríguez tipificó ocho delitos por parte de las direcciones de Inteligencia del Estado que ocurrieron entre 1985 y 2005.

Después de la resolución del fiscal Enrique Rodríguez de la Fiscalía de Delitos Económicos y Complejos de 1er. Turno de que existió en Uruguay espionaje en democracia a partidos políticos, organizaciones sociales, sindicatos y periodistas entre 1985 y 2005, la diputada del Partido Comunista Ana Olivera destacó que se confirmaron con “evidencia contundente” esos delitos cometidos por parte de las direcciones de Inteligencia del Ministerio del Interior y de Defensa.

“Ese nos parece un hecho sustantivo. Fiscalía tipifica ocho delitos que se cometieron en esa etapa fundamentalmente por esas instituciones”, dijo la legisladora, que recordó la Comisión que funcionó en el Parlamento por este tema entre 2016 y 2018.

En esta línea, Olivera recordó que en dicha Comisión se aprobó por unanimidad la decisión de enviar el trabajo realizado a Fiscalía.

“El espionaje se realizó hacia los partidos políticos, el movimiento popular, a personas y a organizaciones sociales. El motivo por el que se archiva es porque los delitos prescribieron en 2015, no por el tema de fondo en el que se ratifican los delitos que se cometieron: abuso de funciones, interceptación telefónica e ingreso en hogares, entre otros”, apuntó Olivera.

El fiscal Rodríguez archivó la causa porque los delitos cometidos, que fueron varios, prescribieron dado que el plazo mayor de la condena es de 10 años. No obstante, la resolución confirma efectivamente que existió el espionaje en democracia a partidos políticos, organizaciones sociales, sindicatos y periodistas, entre otros.

La sentencia, que fue publicada completa, señala que la investigación concluyó que la evidencia obtenida es “contundente” en cuanto a “acciones irregulares e ilícitas de espionaje desde 1985 hasta el 2005 por agencias de inteligencia del Estado, entre ellas, la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, la Dirección General de Información de Defensa, todas ellas dependientes de los Ministerios del Interior y Defensa Nacional.

“Queda claro también, que el objetivo del denominado espionaje fueron los partidos políticos, líderes y partidarios de estos, de distintos sectores. A su vez, lo fueron movimientos populares, los sindicatos, las organizaciones sociales, y en algún caso, integrantes de otros Poderes del Estado, y un Ente Autónomo”, señala la sentencia.